Desde 1921 se vende, en la estación de Orio (Kitakyushu), el Kashiwameshi bento, que es una caja de almuerzo de arroz cocinado con jugo de pollo. Desde entonces el diseño de la caja, no ha cambiado, sigue siendo de madera. Antiguamnente se acostumbraba que estos vendedores rondaran por los andenes de las estaciones de tren ofreciendo su bento para que lo comas en el camino, pero estos vendedores ya no existen hoy en día, y la única estación que hay visto que sigue esta tradición es en esta estación de Orio. El vendedor es un personbaje de esta estación ya que es el mismo de toda la vida, al menos desde hace 6 años que he pasado por aquí no ha cambiado.
El vendedor de bento. Si pasan por la estación de Orio a medio dia es casi seguro que esté ahí.
El empaque del Kashiwameshi bento, no ha cambiado desde 1921 (excepto la etiqueta).
El Kashiwameshi bento contiene algas, huevo, pollo y arroz abajo, puestos en forma de líneas diagonales. Este vale 650 yenes.
Como en Japón se acostumbra comer pastel en Navidad (además de pollo Kentuky), a la amiga que prepara hamburguesas se le ocurrió crear una Sasebo burger edición especial para compartir. Sin duda uno de los platillos más extravagantes que he comido en Japón, aunque ya habíamos visto una hamburguesa más grande.
¡Que pasen una feliz Navidad!
El restorán de “Doña Mela” fue el primer lugar que comí cuando llegué a Kitakyushu y desde entonces no encontrado ninguna mejor opción para estudiantes. No es caro, da raciones grandes y sobre todo, es bastante sabroso. Lo único malo es que no nos queda cerca y habría que hacer un viaje en bicicleta. Por eso, hace mucho que iba. Hace poco apareció en la TV y se ve que le está yendo bien. Se pueden leer mangas mientras se espera la comida y ha comprado una TV nueva con sistema de sonido. Lo que no ha cambiado, es la firma de los estudiantes que han pasado durante varios años por aquí. Espero algún día dejar mi firma también y con el URL de este blog.
Paredes llenas de firmas
Mangas para leer y TV, y unos dibujos de Doraemon
Yo pedí un “ebi-fry” que son gambas/camarones fritos, para variarle al curry con arroz
Itadakimasu!
Joa pidió un “ome-rice” que es arroz envuelto con huevo
Algunas firmas en español, quienes bautizaron con el nombre de Doña Mela a la señora que prepara la comida.
Durante la restauración Meiji, cerdos negros (kurobuta) fueron entregados como regalo hacia los diplomáticos japoneses en la ciudad de Kagoshima, al sur de Kyushu. Desde entonces se crían para comer. La carne es un poco más sabrosa que la del cerdo ordinario. Dicen que era uno de los platillos favoritos de Saigo Takamori.
Una forma de comerlo es en “shabu-shabu”, que es meter la carne cruda en agua hirviendo, removíendola por algunos segundos y comiendo de inmediato después de sumergirla en alguna salsa.
Algunos comparan su calidad con la del bife de Kobe.
En otra ocasión había contado como las hamburguesas lograron convertirse en el platillo típico de la ciudad de Sasebo en Nagasaki.
Cerca de nuestra escuela viene una chica que las prepara lunes y jueves y no desaprovechamos la oportunidad para cambiar de hábitos alimenticios, ya que los demás días generalmente comemos arroz con curry de la cafetería.
Su “fragoneta” (como la llama @davidguijon) nos hace olvidarnos de Japón por algunos instantes.
Este dulce se llama “Karintou”. En japonés, “Tou” 塔 significa torre, y el juego de palabras hace que suene como “torre de Karin”. En el episodio 68 del anime, después de que Goku termina con la patrulla de la armada roja, Puar confunde la torre de Karin con este dulce y se pierde la gracia en la traducción:
Audio latino, en el minuto 7:10
Audio español, en el minuto 6:35
Audio japonés, en el minuto 6:40
Este es un Shumai, de donde provienen los nombres “Shu” y “Mai”, los ayudantes de Pilaf.
El nombre de Chaos viene de un platillo chino llamado Gyoza en Japón. En todo el tiempo que dura la serie, Chaos y Goku nunca tienen una conversación.
Una de las artes que proliferaron en Kyoto que sobresalen por su simpleza es la comida “Kaiseki”. Al parecer tuvo su origen cunado los monjes Zen, al tener poca comida, pero caprichosos de continuar con la vida de alta sociedad, servían la comida cuidando todos los detalles de la estética. El menú ha ido variando con el tiempo, y ahora se sirve en lugares formales.
Un lugar donde se puede saborear una versión moderna de ésta comida a un precio accesible (3,800 yen con reservación) es en la cadena de restaurantes “Ume-no-hana” que se encuentran por todo Japón. Incluso cerca de mi casa hay uno. La atmósfera es típica japonesa. Hay un pequeño jardín y en los cuartos con tatami cuelgan alguna caligrafía con un florero. La mayoría de los platos están hechos a base de tofu, pero los sabores entre ellos son muy diferentes ya que hay salados y dulces y con diferentes consistencias. Hasta hubo tufu con kiwi de postre.
La otra vez visitamos este lugar debido a que fue la despedida de unos compañeros. Algunos se regresan a su país y escogimos el lugar para que se lleven un recuerdo grato de Japón.
Supongo que en esa época no había problema de que estuvieran en peligro de extinsión, sino que fue hasta que empezaron a utilizar barcos más sofisticados y no sólo de Japón.
Estos chocolates Morozoff tienen un saborcito a cognac.
El 14 de febrero es un gran negocio para los productores de chocolate en Japón y todo gracias a la empresa Morozoff que comercializó en día de San Valentín en 1936 para vender sus chocolates. Esta vez me han regalado unos de esa precisa marca y varios otros.